Por qué el trenzado estiliza
Parece un truco, pero tiene su lógica. El entrelazado dibuja líneas sobre el empeine y el ojo las sigue, alargando visualmente el pie en lugar de cortarlo. Donde una tira lisa interrumpe, el trenzado fluye.
A eso se suma su ligereza. Las tiras finas que se cruzan dejan respirar la piel y aportan un aire delicado, casi descalzo, que sienta especialmente bien en verano. El resultado es un pie estilizado, fresco y con un acabado que nunca parece improvisado.
