Nuestros valores:
lo que no cambia con el tiempo
Si algo ha permanecido intacto desde 1981 es nuestra filosofía.
Hablar de Yokono es hablar de una historia real, construida paso a paso desde 1981. Nacimos como un proyecto familiar impulsado por José María Segura Sánchez, que junto a su hermano y un socio decidió apostar por algo más que un negocio: una forma de entender el trabajo y la vida.
En los primeros años, la marca se levantó con esfuerzo y kilómetros recorridos en furgoneta. Mientras compaginaban su trabajo en fábrica, dedicaban su tiempo libre a fabricar calzado deportivo y venderlo directamente en tiendas. No había atajos. Solo trabajo constante, cercanía con el cliente y una ilusión inquebrantable.
A principios de los 2000 llegó el gran cambio estratégico. Yokono dio el salto hacia la fabricación de sandalias de mujer, apostando por un producto que combinaba diseño actual, materiales
seleccionados y una prioridad clara: la comodidad.
Si algo ha permanecido intacto desde 1981 es nuestra filosofía.
Hoy trabaja la segunda generación al frente del proyecto, manteniendo la cultura cercana y el compromiso que nos vio nacer. Las decisiones se toman con responsabilidad, pensando en el futuro y en el legado.
Forma parte de nuestro ADN. Se vive en el ambiente interno y se refleja en nuestras colecciones: frescas, naturales y pensadas para acompañar momentos reales de la vida cotidiana.
Valoramos el trabajo bien hecho, el conocimiento acumulado y la mejora continua. Evolucionamos, pero siempre con los pies en la tierra.
Después de más de 40 años, Yokono no es solo una empresa fundada en 1981 ni un referente en sandalia bio de corcho. Es una historia de constancia, adaptación y coherencia.
Porque antes que una marca, somos una familia. Y esa es, probablemente, nuestra mayor fortaleza.